Alabadle - Marcos Witt
“¡Alabadle!” es una de esas canciones de Marcos Witt pensadas para congregación: no se queda en una adoración íntima, sino que empuja a toda la iglesia a participar con energía, palmas y voces fuertes.
Por su parte, el bajo no solo sostiene la base rítmica: es el motor que empuja a toda la banda hacia el clímax congregacional, marcando con claridad el “groove” y dialogando con la batería en cada acento. En la línea de Emmanuel Espinosa, el instrumento se siente protagonista por su articulación precisa, sus fills bien ubicados y el uso de figuras que conectan secciones sin romper la energía de alabanza.
Por eso el solo incluido en las partituras no se percibe como un adorno, sino como una extensión natural del rol del bajo: un momento de brillo técnico y musical que mantiene el pulso, eleva la intensidad y, a la vez, sirve como guía para el bajista que quiere reproducir fielmente el carácter del arreglo.